miércoles, 3 de diciembre de 2008

Dimas I

-Tu nunca conoceras este mundo!

Esa fue su condena. Tu nunca conoceras este mundo!. Eran las palabras que resoban aun en el eco de sus pensamientos mientras se alejaba nuevamente de algun no-hogar.

Todo por la cera. Todo solo por un pequeño descuido... maldicion! Esta vez sus excusas no pudieron salvarlo. Ya nadie en el convento creia en él, ya habia usados todas sus licencias, se le habia acabado, hace tiempo, cualquier tipo de consideracion que antes le demostraban. Ya no era especial. No es cierto! Si no fuera especial, no me habria estado vigilando, nadie hubiera sabido... No soy lo que ellos dicen! Era simplemente mi manera de... de dejarme envolver por Él, de sentirme en contacto, de hacer comunion como nunca lo he hecho con nadie. Ellos no... No aplicaron el castigo adecuado. Eso revelaria que se equivocaron con él y no podian aceptarlo publicamente. No podian humillarse condenando a uno de los suyos al repudio en la plaza, menos aun con las fiestas tan cerca. No mancharian su momento de gloria.

-Tu nunca conoceras este mundo! Esa seria su ultima consideracion especial, mas por ellos mismos que por él.

-Tu nunca conoceras este mundo! ... Nunca... conocere... JA! No llego muy lejos antes de invertir la ecuacion de sus problemas. Se habia percatado que habia caido en su propio juego. JA! ese no sera mi mundo. No tuvo que ir muy lejos, no todavia, para dejar atras aquello que no consideraba su pasado. Ese no sera mi mundo, nunca estuvo destinado a serlo. Ese mundo ya lo he conocido lo suficiente, lo suficiente... ahora puedo enfrentarlo y no estaran preparados para uno de los suyos. Es tan simple, tan tonto... a pesar de nunca haber sido uno de ellos han roto sus normas... me han dejado...

Asi comprendio por primera vez aquello que lo marcaria por el resto de su por vida. Habia escapado. Su nombre era Dimas.


No hay comentarios: