Me recibiste con los brazos abiertos, eso desvaneció mis esperanzas de que me abrieras, también, otras extensiones de tu cuerpo. Igual ya había hablado de ti, se corría ya la voz que existía un nosotros, tenemos que sonreír "amicalmente :)" y darle paso a lo que venía a prisa.
Sentí tu bienvenida, admito sin embargo que mi corta imaginación había construido algo mucho más cálido. No quise ver como es que venías. Cómo habías estado en mi ausencia no era lo que me importaba en ese momento. De eso hablaríamos más tarde. Igual, algo te quitaba aquel calor que tanto esperaba recibir al tocar tu almohada.
No se puede ser dos cuando sumas un 3ro en un cuarto. No iba a olerte y descubrí que es verdad que un sabor es algo así como 50% su olor. No quería que fueras mía porque todo lo que quería era poseerte, pero las narices no mienten. Tú y yo, sí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
La primera parte está paja.
saludos
Publicar un comentario